Es el parque nacional más antiguo y famoso de Estados Unidos, se instauró como tal en 1872. Se ubica en las fronteras entre Wyoming, Idaho y Montana y tiene casi nueve mil kilómetros cuadrados de territorio.
Los lagos cristalinos, impresionantes cañones, enormes pastizales y nutridas cataratas adornan su territorio con una belleza deslumbrante. Estamos hablando del Parque Nacional de Yellowstone, conocido además por la gran cantidad de géiseres (más de 300) que hierven a lo largo y ancho de su extensión. Sin duda, un regalo a los sentidos el estar en medio de esta riqueza natural a la que Hoja Libre se adentró recientemente.
Más de la mitad de los fenómenos geotérmicos que se dan en el planeta se pueden observar en este sitio, que posee además una amplia fauna salvaje, entre la que se destacan poblaciones de oso grizzli, oso negro americano, lobos, bisontes, wapitíes, ciervos (cola blanca o montés), antílopes, aves como el águila blanca (símbolo nacional de Estados Unidos) o el pato arlequín, entre muchas otras especies.
Al llegar a este parque los visitantes pueden observar desde el interior de su auto la fascinante espesura de los bosques de donde, si se tiene suerte, se harán presentes osos, bisontes o alces, quienes se pasean de manera confiada como quien lo hace en su propia casa, que al cabo que lo es.
Existen también diversos paraderos con caminos de madera que ayudan al visitante a realizar un interesante recorrido por toda la cadena de géiseres hirvientes que dan un espectáculo natural memorable al lanzar sus exhalaciones de vapor azufrado.
Además, desde los miradores instalados por diferentes partes del parque, se puede uno maravillar con los caudalosos ríos y cascadas que corren por entre las entrañas de los colosales y profundos cañones que invitan a la sorpresa. Sin duda, este abundante ecosistema que habita en Yellowstone conjuga un vasto y rico entorno natural inigualable.
El Parque Nacional Yellowstone abarca también el Parque Nacional del Grand Teton, que en conjunto constituyen uno de los más importantes refugios de la vida salvaje en el mundo.
El entorno en este lugar invita a la contemplación, pues los densos bosques de pinos retorcidos y los altos prados de hierba y salvia, abullonan las imponentes montañas que habitan esta región. Los diáfanos lagos, creados a partir del deshielo de las partes altas, son un espejo del todavía más transparente cielo que se refleja en ellos. Las extensas llanuras donde pastan las manadas de bisontes se unen con el cielo en el horizonte.
Cualquier palabra que intente describir a Yellowstone es insuficiente, pues este es un lugar lleno de maravillas naturales y una fascinante vida salvaje en todos sus rincones, además de ser un sitio repleto de datos que los científicos continúan obteniendo sobre la vida en el planeta.
Fotos: Hoja Libre y AleNog
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